Mendoza avanza con la reestructuración del IPJyC
El Instituto Provincial de Juegos y Casinos (IPJyC) de Mendoza ha tomado la decisión sin precedentes de cerrar las mesas de ruleta, blackjack y póker del Casino de Mendoza. Desde el 5 de agosto, estas mesas tradicionales han cesado operaciones, dejando únicamente las máquinas tragamonedas en funcionamiento. Esta medida se enmarca en un esfuerzo mayor de reorganización y adecuación financiera impulsado por el Gobierno provincial. La decisión fue oficializada a través de la Resolución N° 473/2026, dentro del proceso establecido por la Ley 9.718. Esta normativa concede al IPJyC un período limitado para ajustar sus estructuras. Esto refleja un plan más amplio para colocar al instituto en una senda financiera sostenible.
Impacto en la estructura organizativa y laboral del IPJyC
El cierre de los juegos tradicionales no solo afecta a los jugadores, sino también a la estructura interna del IPJyC. Con 81 trabajadores en la Gerencia de Juegos Tradicionales, la reorganización presenta varias alternativas para los empleados afectados. Estos trabajadores pueden optar por un retiro voluntario con una compensación mayor al estándar legal, equivalente al 120% de la indemnización regular. Para aquellos que decidan permanecer, el IPJyC ofrece la posibilidad de reubicación dentro del organismo u otros entes gubernamentales según su experiencia y habilidades. Además, se establece un periodo de disponibilidad con sueldo durante seis meses. Esto permite al personal planificar su futuro sin presión inmediata.
Razones detrás de la reestructuración del IPJyC
La medida de cerrar juegos tradicionales responde a la necesidad urgente de ajustar la estructura financiera del IPJyC frente a un mercado de juegos en rápida transformación. Según el ministro de Hacienda de Mendoza, Víctor Fayad, “el esquema actual no es sostenible”. Estos cambios son un intento de asegurar que los recursos generados sean utilizados eficientemente y cumplan con los objetivos de bienestar público establecidos por la ley provincial. Además, el cambio hacia el juego en línea y los nuevos hábitos de consumo han disminuido la popularidad de los juegos en mesa, lo que hace necesaria esta reestructuración.
El impacto del incendio en la Sala Este
Complementariamente, el panorama del IPJyC se complicó con el incendio del Casino de Mendoza Sala Este en marzo, que cerró una de las principales instalaciones de juego de la provincia. Este incidente afectó enormemente las operaciones del IPJyC, tanto en términos de personal como de ingresos. Con alrededor de 110 empleados afectados directamente —un reparto entre personal del IPJyC y de operadores privados—, la situación laboral se tornó más desafiante. Además, se estima que el cierre de la sala podría representar una pérdida de AR$2.500 millones en ingresos durante 2026. Esto añade urgencia a la necesidad de reestructuración del instituto.
Conclusión: Implicaciones para el futuro del juego en Mendoza
La reorganización del IPJyC y el cierre de juegos tradicionales en el Casino de Mendoza subrayan un punto de inflexión en el enfoque de las operaciones del juego en la provincia. Este proceso refleja una respuesta estratégica a desafíos financieros y del mercado más amplios. Mientras se espera la reconstrucción de la Sala Este y se monitorearán las repercusiones económicas de estas decisiones, el foco estará en cómo el IPJyC se adapta a las demandas modernas del sector. El camino hacia adelante requerirá una adaptación continua a los cambios del mercado y la exploración de nuevas oportunidades dentro del marco regulatorio existente.

