Introducción a las nuevas regulaciones
La República Dominicana ha tomado una decisión decisiva para controlar el mercado de juegos de azar mediante dos resoluciones implementadas por la Dirección General de Juegos de Azar (DGJA). La Resolución 01-2026 prohíbe la apertura de nuevas bancas, agencias y puntos de venta, mientras que se establece un plazo de 30 días para que los operadores declaren irregularidades mediante declaración jurada. Estas medidas buscan reforzar la fiscalización del sector, mejorar el control sobre las actividades y tecnologías utilizadas y avanzar en la regularización del mercado.
Prohibición de nuevas bancas y control estricto
La principal norma bajo la Resolución 01-2026 es la prohibición de abrir nuevos establecimientos de juegos de azar, así como la instalación de máquinas de venta de lotería en lugares prohibidos por la ley. Esto se traduce en un intento claro por limitar el crecimiento descontrolado del sector. Al mismo tiempo, se insta a los operadores actuales a cerrar voluntariamente los negocios que incumplan las regulaciones. En caso de infracción, las sanciones pueden extenderse a otros negocios vinculados y a sorteos de lotería relacionados. Esta normativa también busca proteger a los consumidores y asegurar un entorno de juego transparente y responsable.
Mecanismos para la denuncia y el control
Uno de los aspectos más innovadores es la creación de un sistema de recepción y atención de denuncias. Gracias a este mecanismo, la DGJA podrá investigar posibles irregularidades relacionadas con el pago de premios y prácticas fraudulentas sin necesidad de inspecciones presenciales. Esto no solo agiliza el proceso de fiscalización, sino que también fortalece la capacidad del organismo para actuar rápidamente ante situaciones de incumplimiento. Además, se ha establecido un Comité Ad Hoc de apoyo técnico para agilizar el flujo de expedientes y solicitudes en curso, permitiendo una respuesta más dinámica y adecuada.
Regularización y plazo para cumplimiento
La Resolución 02-2026 presenta un enfoque estratégico hacia la regularización. Con un plazo definido de 30 días, los operadores deben presentar una declaración jurada para informar sobre cualquier establecimiento irregular. Este enfoque preventivo permite identificar y sancionar a las operaciones ilegales rápidamente. Adicionalmente, la información recopilada será evaluada por una mesa técnica de análisis, lo que refuerza la transparencia y objetividad del proceso. Las medidas contemplan la posibilidad de remitir información a la Dirección General de Impuestos Internos para garantizar el cumplimiento de las obligaciones fiscales.
Implicaciones para el mercado de juegos de azar
La implementación de estas resoluciones en la República Dominicana marca un hito en la regulación del sector de juegos de azar. La creación de un marco regulatorio sólido busca prevenir el fraude, el lavado de activos y las conductas adictivas, a la vez que asegura el cumplimiento de las obligaciones tributarias. Para los operadores, esto representa un desafío y una oportunidad para ajustar sus operaciones conforme a las nuevas normativas. A nivel de mercado, se espera que estas medidas impulsen una mayor confianza en el sector, tanto por parte de los consumidores como de los inversores, asegurando un desarrollo sostenible y controlado de la industria.

