Oportunidades de Modernización en el Juego en Colombia
Con la llegada del nuevo presidente Abelardo de la Espriella, se abre un escenario para el fortalecimiento de la industria del juego en Colombia. Elizabeth Maya Cano, presidenta de CORNAZAR, propone un trabajo conjunto con el gobierno para renovar las normativas y consolidar el desarrollo del sector. La búsqueda de un marco regulatorio más moderno y dinámico es clave para enfrentar los retos actuales y futuros de la industria.
Revisión del Marco Normativo
Con más de dos décadas de regulaciones vigentes, el momento es propicio para reevaluar y actualizar el marco legal de los juegos de azar en Colombia. La modernización debe considerar la digitalización y las nuevas tecnologías, promoviendo la innovación mientras se mantiene el control estatal necesario. Un diálogo técnico entre el gobierno, operadores y otros actores clave permitirá la adaptación a un entorno más competitivo y dinámico.
Combatir la Ilegalidad
La ilegalidad sigue siendo uno de los desafíos principales. Propuestas de CORNAZAR incluyen el establecimiento de una política integral que combine la supervisión tecnológica, la mejora de los bloqueos a ofertas ilegales y campañas educativas. Un enfoque coordinado protegerá a los operadores legales y asegurará que los recursos continúen apoyando el desarrollo económico y social del país.
Promover la Inclusión Financiera
El acceso a sistemas financieros es fundamental para el crecimiento del mercado regulado. La inclusión fortalecerá a los operadores autorizados, permitiéndoles invertir en tecnología y generar empleo. Esto evitará que caigan en la informalidad, asegurando que se mantengan las obligaciones fiscales y regulatorias que apoyan a la sociedad.
Compromiso con el Juego Responsable
Fomentar una cultura de juego responsable es primordial para la sostenibilidad del sector. CORNAZAR aboga por que los operadores adopten medidas que promuevan el bien social y protejan a los consumidores. Este enfoque no solo mejora la percepción de la industria, sino que también asegura su crecimiento a largo plazo.
En conclusión, la colaboración entre el nuevo gobierno y la industria del juego regulado en Colombia presenta una oportunidad histórica para fortalecer la infraestructura legal, promover la innovación y combatir la ilegalidad. La participación activa de todos los actores es crucial para construir un futuro próspero para el sector.

